SEGURO EMPRESARIAL
Un siniestro no debería borrar la labor de toda una vida.
Por sólida que sea tu empresa, un incendio, un robo o una demanda pueden frenar la operación en un solo día. Comparamos opciones de varias aseguradoras y diseñamos la protección a partir de tus riesgos reales, tu patrimonio, tu responsabilidad ante terceros y la continuidad del negocio, para que decidas con claridad.
Más de 20 años asesorando a empresas · La conversación inicial es sin costo ni compromiso
¿Para qué empresa es este seguro?
Toda empresa, sin importar su tamaño, convive con riesgos que pueden trasladarse en parte a una aseguradora. Te ayudamos a identificar los tuyos y a protegerlos con un esquema a la medida de tu operación.
Pequeñas y medianas empresas
Para negocios que quieren proteger su patrimonio, local, equipo e inventario, ante un siniestro que detenga su actividad de un día para otro.
Empresas en crecimiento
Para operaciones con más activos, más personal y mayor responsabilidad frente a clientes, proveedores y terceros.
Empresas que ya tienen pólizas
Para revisar si las coberturas y las sumas aseguradas contratadas siguen siendo las adecuadas, o si dejaron huecos y pagos de más.
Qué reúne un programa empresarial
No es una sola póliza: es un programa que combina varias protecciones. Se apoya en tres frentes, de lo que casi toda empresa necesita a lo más específico de tu giro, y la base suele ser la cobertura de incendio, que se amplía según tus riesgos.
Un programa bien armado se apoya en tres frentes, de lo más común a lo específico de tu giro…
La cobertura base de incendio puede ampliarse a fenómenos naturales (sismo, inundación, huracán), daños por agua, robo y vandalismo, según tu giro y ubicación.
Cubre los daños que tu operación pueda causar a clientes, vecinos o proveedores, y los gastos de defensa asociados.
Si un siniestro cubierto detiene tu actividad, ayuda con los ingresos que dejas de percibir y los gastos fijos mientras te recuperas.
Y coberturas que se suman según lo que mueve tu operación:
Ejemplo ilustrativo de cómo se compone un programa empresarial. La combinación y el peso de cada protección dependen del giro, el tamaño y la ubicación de tu empresa, la diseñamos contigo.
Los conceptos que conviene entender antes de contratar
Son las palabras que definen si tu empresa está bien asegurada. Entenderlas es la diferencia entre comparar de verdad y firmar a ciegas.
Suma asegurada
El monto máximo que puede pagar tu póliza. Conviene fijarla a valor de reposición, no al valor ya depreciado de tus bienes.
Valor de reposición vs. valor real
Reposición es lo que cuesta reponer o reconstruir hoy; el valor real descuenta la depreciación. Asegurar a reposición evita quedarte corto.
Proporción indemnizable
Si aseguras un bien por debajo de su valor, la indemnización se reduce en esa misma proporción. Es el infraseguro, y suele ser el error más caro.
Deducible y coaseguro
La parte del gasto que asume tu empresa en un siniestro. Ajustarlos cambia tanto la prima como lo que pagarías el día del evento.
Endoso inflacionario
Mantiene vigente tu suma asegurada frente a la inflación, para que siga alcanzando al momento del siniestro.
Exclusiones
Lo que la póliza no cubre. Revisarlas antes de firmar es clave: ahí es donde una cobertura se queda corta sin que lo notes.
Escenarios reales que una póliza bien armada absorbe
No son hipótesis lejanas: son los siniestros que con más frecuencia frenan a una empresa. Así cambia el desenlace cuando la cobertura está bien dimensionada.
Dos formas de definir qué cubre tu póliza
Antes de comparar sumas y primas, conviene entender cómo está redactada la cobertura. Hay dos grandes modalidades, y la diferencia se nota el día del siniestro.
Riesgos nombrados
La póliza cubre únicamente los riesgos que enlista de forma expresa. Todo lo que no aparezca en esa lista queda fuera. Suele ser la opción más económica en prima.
Todo riesgo
La póliza cubre cualquier riesgo salvo los que excluye de forma expresa. Ofrece una protección más amplia, normalmente con una prima mayor.
Cuándo conviene contratar o revisar tu seguro empresarial
Hay momentos en que vale la pena revisar la protección de tu empresa con calma. Si te identificas con alguno, conversemos.
- ✓Abriste un negocio, una sucursal o un local nuevo.
- ✓Compraste equipo, maquinaria o inventario de valor importante.
- ✓Creció tu plantilla o el volumen de tu operación.
- ✓Tu giro implica atención al público o trato frecuente con terceros.
- ✓Tu póliza está por renovar y no sabes si las sumas siguen vigentes frente a la inflación.
- ✓Te preocupa que un siniestro detenga la operación de tu empresa.
Cómo te ayudamos a proteger tu empresa
Más que vender una póliza, hacemos administración de riesgos: qué conviene trasladar, evitar, retener o disminuir, buscando la mejor relación costo-beneficio para tu operación.
Mapeamos tus riesgos
Tu giro, instalaciones, activos y operación: dónde está realmente expuesta tu empresa.
Comparamos varias aseguradoras
Revisamos opciones de distintas compañías, no las de una sola marca.
Dimensionamos coberturas y sumas
A valor de reposición y sin infraseguro, explicando deducibles y exclusiones.
Contratas y te acompañamos
En la contratación, en las renovaciones y, sobre todo, el día del siniestro.
Por qué con AIP y no con un agente de una sola marca
Administración de riesgos, no solo una póliza
No todo se resuelve contratando cobertura. Analizamos qué riesgos conviene trasladar a una aseguradora, cuáles evitar, cuáles retener y cuáles disminuir, para que pagues por la protección que de verdad necesitas, ni de más ni de menos.
Comparamos varias aseguradoras
Revisamos opciones de distintas compañías según el perfil de riesgo de tu empresa, no las de una sola marca.
Acompañamiento en el siniestro
Te orientamos en el trámite ante la aseguradora para que la operación se recupere lo antes posible.
Auditamos lo que ya tienes
Si ya cuentas con seguros, revisamos coberturas y sumas para detectar huecos o pagos de más, sin importar quién los maneje.
El seguro empresarial es una pieza dentro de una administración de riesgos más amplia. Si ya tienes pólizas, una auditoría de seguros es el mejor punto de partida.
Preguntas frecuentes
¿Qué cubre un seguro empresarial?
Su base suele ser la cobertura de incendio, que puede ampliarse a fenómenos naturales, daños por agua, robo, responsabilidad civil, equipo electrónico, transporte de mercancía e interrupción del negocio, entre otros. La combinación adecuada depende del giro y el tamaño de tu empresa; te ayudamos a definirla.
¿En cuánto debo asegurar mi negocio?
Lo ideal es asegurar a valor de reposición y mantener la suma actualizada, porque si aseguras por debajo del valor real aplica la proporción indemnizable y la indemnización se reduce. Te ayudamos a dimensionar las sumas, incluso con apoyo de una valuación cuando conviene.
¿Qué diferencia hay entre riesgos nombrados y todo riesgo?
En 'riesgos nombrados' solo se cubren los riesgos que la póliza enlista; en 'todo riesgo' se cubren todos salvo las exclusiones expresas. Por eso revisar bien las exclusiones es clave; lo hacemos contigo antes de contratar.
¿Puedo cubrir la interrupción de mi operación tras un siniestro?
Algunos planes incluyen la cobertura de pérdidas consecuenciales o interrupción de negocio, que ayuda con los ingresos y los gastos fijos mientras tu empresa se recupera. Revisamos si conviene incluirla según tu actividad.
Ya tengo pólizas con otro agente, ¿pueden revisarlas?
Sí. Hacemos una auditoría de tus seguros actuales para detectar coberturas faltantes, sumas mal calculadas o pagos de más, sin importar qué compañía o agente los maneje.
¿La asesoría tiene algún costo?
No. Revisar los riesgos de tu empresa y darte opciones es sin costo ni compromiso.
¿Listo para proteger tu empresa con claridad?
Cuéntanos cómo opera tu negocio y qué te preocupa proteger. Mapeamos tus riesgos y te orientamos sobre las coberturas que mejor se ajustan, sin compromiso.
